10 Años Haciendo Cine

Afortunada soy por amar el séptimo arte desde bien joven, devorando clásicos como si no hubiera un mañana. Mis retinas empezaban a comprender lo grande que es este arte.

Era el momento de hacer realidad mi sueño de estudiar y comenzar a convertirme en profesional.  

El montaje da sentido a un relato visualmente. Todo aquello que el director tiene desglosado en secuencias, convertirlo en algo que tenga continuidad y ritmo.

La primera función de un montador es saber leer un plano. El montaje no es algo intelectual sino una aventura espiritual “ Amar el cine” 

Como decía Jean-Luc Godard 

“Si dirigir es una mirada, montar es un latido del corazón”.

Muchos podrán saber la técnica ,pero muy pocos dominarán el lenguaje cinematográfico. 

Comencé mis estudios en Bande à Part, éramos la primera promoción y había mucha ilusión tanto en la dirección del centro como del profesorado. Durante esos años aprendí todo lo posible sobre montaje, ser colorista y Sonido. 

Disfrutaba con ilusión cada una de las clases. Tener la oportunidad de ver películas que conocía y observar la parte técnica. Comprender lo que eran los planos, las secuencias, el ritmo. Entender el significado del lenguaje cinematográfico. En cada uno de los ejercicios y proyectos de cortos que tuve la oportunidad de participar mientras estudiaba, fui puliendo mi estilo a la hora de montar. 

Con los años me he dado cuenta de que podía saber unir dos planos, pero ahora era capaz de atribuirle personalidad. Darle un sentido, contar una historia con imágenes. 

Uno de los problemas que vas comprendiendo, que lo más complicado a la hora de montar es encontrar el ritmo de la película. Los planos necesitan respirar, tener su momento. Añadir elipsis a los movimientos cuando sea necesario.

El sonido es importantísimo. Le da una continuidad a las acciones, es esencial para darle un valor añadido.

 Como decía Robert Bresson 

“ La imagen no tiene un valor absoluto. Imágenes y sonido deberán su valor y su poder sólo al uso que tu les asignes”

Con los años me he convertido en una montadora de aquellas que abundan poco. Ser capaz de dominar el apartado técnico como comprender el lenguaje cinematográfico. Visualizar un plano en la mente y saber si funciona o no. 

Si no tuviera suficiente con tener la parte visual desarrollada, ahora he descubierto la escritura. 

Comentan que el primer guion de una película es el escrito por el propio guionista y el último el que realiza el montador. La sala de edición es el momento de poner en orden todo ese desglose de planos que ha ideado el director. Acompañarle en el proceso. 

El editor siempre tiene la ventaja de que no guarda apego al material y puede ver lo que no funciona. El director ama demasiado su obra y en ocasiones le es difícil prescindir de las escenas. Ambos forman un equipo, las decisiones finales tiene que tomarlas el director, el montador debe sugerir lo que es mejor, no decidir el resultado.  

En esta lista de reproducción están alguno de los trabajos que me han ayudado a crecer. De cada uno de ellos he asimilado algo. No solo la edición sino sobre aprender a formar un equipo. Hay trabajos muy diversos, desde tráileres que me he convertido en una experta. Pese a su corta duración, siempre es complicado poder sorprender. Tienes que conseguir al espectador a que conecte. La mayoría de las veces esos tráileres atraen a futuros productores para que financien la película. Cada plano es importante y tiene que mostrar que estás ante una gran historia que merece ser rodada. 

No solo he tenido que ser la editora, en ocasiones realizar también el sonido directo y mezcla sonora como colorista. En estos años no he estado aburrida porque he podido hacer de todo. Donde más he disfrutado es en la edición y la mezcla sonora. 

El sonido directo es lo menos creativo y repetitivo. Es muy poco valorado en rodaje, pero en la sala de edición es todo lo contrario. Si no está bien grabado el sonido, el proyecto puede ser un desastre. Planos perfectos que tiene los diálogos que ni se entienden por el ruido de fondo, es un gran problema.

Como colorista también te conviertes en una especia de pintora. Tienes que hacer que cuadre, que la luz y el tono no cambie en la obra. Es muy laborioso, sobre todo cuando te encuentras planos que parecen imposibles de solucionar. 

La mezcla sonora es divertida. Como disfruto a la hora de crear atmósferas. Sonidos imposibles. A mí no me gusta usar efectos sonoros de biblioteca me encanta experimentar. Los llamados Foleys. Recrear sonidos con cualquier cosa que tengas por casa o te encuentres por el camino. Quien iba a imaginar que ese sonido que has grabado pueda encajar perfectamente con la imagen. 

Tuve la suerte de ir a un estudio de grabación cuando me formaba y pude observar como grababan sonidos en una sala de cine. No tenían asientos en su lugar había tierra y otros elementos para simular distintos pasos. Objetos que sonaban genial mientras el técnico se le notaba que disfrutaba con el proceso. 

Para terminar de esta parte hablaré de los documentales. He trabajado en unos cuantos y puedo decir que es duro todo el proceso. El montaje es uno de los momentos más sacrificados. Hay tantas horas grabadas de material que no sabes ni por donde comenzar. 

No tienes un desglose claro como en los proyectos de ficción. El guion es lo que te vas encontrando. Puedes planificar entrevistas, pero es impredecible. La preproducción es complicada porque debes cerrar todo pensando de antemano lo que te va a servir En uno de ellos hice también de ayudante de dirección y fue una gran experiencia y para futuros proyectos me sirvió de aprendizaje y de saber de lo que era capaz.  

La mayoría de las veces he tenido que trabajar en proyectos de los directores. Es la visión de su obra. Quería progresar, pero esta vez en otras de mis pasiones. 

Ser colorista me ha dado la oportunidad de aprender sobre el mundo fotográfico, no solo retocando imagen sino la oportunidad de ir a un rodaje y preguntar y aprender de un verdadera profesional. 

Suerte de algunos que me han dado buenos consejos y su tiempo para poder dar el paso de convertirme en cámara de mis propios proyectos. 

Lo primero adquirir una cámara de video, lo siguiente comenzar a grabar. La suerte que tras la grabación podía encargarme yo mismo de editar mi material y darle mi toque personal.

He realizado grabaciones de obras de teatro, espectáculos diversos. Lo he disfrutado mucho. Aprovechar que fui jurado en el Mequinenza film festival y grabar cada una de las presentaciones durante el festival. Mi mente creadora siempre preparada para dejar huella. 

Aparte de grabar mis propios eventos, también he tenido la oportunidad de editar o hacer el sonido directo de otros. Donde han confiado en mí. En cada uno de ellos, al ser tan diferentes, he podido enriquecerme y seguir creciendo como profesional. 

En las entrevistas he grabado pero sobre todo el editado y registrado el sonido directo. Tener la oportunidad de conocer a grandes cantantes como Zahara o Lucia Scansetti y conversar con ellas para luego disfrutar de su concierto. Grandes profesionales y personas. Muy cercanas. 

Arquitectos revolucionaros que se preocupan por el bienestar de los que menos tienen. 

Estar presente aunque sea con una cámara y un micro y poder escuchar las palabras tan interesantes de como quiere cambiar el mundo. 

Aprovechar que también escribo y hacer yo misma las presentaciones. Dar a conocer mi obra literaria. Una manera de perder la timidez y mostrarme en pantalla. Acostumbrada a estar detrás del proceso que es donde más segura me encuentro, ahora ver de lo que soy capaz. Si te mentalizas que puedes hacerlo lo harás. Ponle entusiasmo y todo es posible. Disfrutar con el proceso.

Unas de las mayores alegrías es poder ayudar a actores a la hora de crear sus videobooks. Como ellos mismos confían en mí para hacer mi magia con la edición. 

Intento con cada montaje dedicarles el tiempo que merecen. Su material lo cuido y saco todo su jugo. Aprovechar al máximo y darle una edición que se sientan orgullosos de mostrar. Por ese motivo doy mucha importancia en visionar con calma todos sus trabajos. Centrarme en los puntos donde sobresale como actor/ actriz. Dejarles opinar y que se sientan acompañados en todo el proceso. Es enriquecedor, sobre todo cuando escuchas que gracias al videobook que les has editado han conseguido el trabajo que tanto querían. 

Como montadora me ha permitido disfrutar al máximo mi amor por el cine. El sonido me ha hecho comprender de la importancia de los diálogos y de los ambientes sonoros. 

Que imagen y sonido son como una familia. Todo encaja y en donde tienes que tener paciencia de hierro para poder afrontar el reto. Cada trabajo es diferente y siempre encontrarás complicaciones que debes superar. Adaptarte y tener la capacidad de resolverlos. Creer en ti misma y en tus conocimientos. Sobre todo, apasionarte y disfrutar del recorrido. Será duro, pero el resultado final valdrá la pena. 

Como cámara me ha dado la oportunidad de ver mi propia perspectiva del mundo. De escritora complementar mis conocimientos. Poder anticiparme al montaje desde la escritura. Crear un relato con el punto de vista visual. Imágenes que te vienen a la mente y que las conviertes en una historia escrita para luego pasar al mundo audiovisual. 

Me apasiona el cine. Lo seguirá haciendo. Se me ilumina la cara cuando hablo de ello. Creativa y con mucha energía. Siempre con ganas de aprender. 10 años de grandes experiencias y en donde he conocido más sobre mi misma. Aprovechar los regalos que nos llegan. Proyectos nuevos que nos vuelvan a ilusionar. Ser felices y no perder las ganas de seguir creciendo. 

SANDRA BARRACHINA

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